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Las peores crisis de seguridad alimentaria de la historia

La alerta sanitaria por listeriosis en carne mechada no es la única de las crisis de seguridad alimentaria a las que las autoridades han tenido que hacer frente en España. En otros países de la Unión Europea fueron muy importantes la crisis de las “Vacas locas” y las “Dioxinas en pollos”. No se puede olvidar la alarma sanitaria provocada por la presencia de melamina en productos lácteos fabricados en China para bebés y niños de corta edad.

Causas de las crisis de seguridad alimentaria

Las causas que las provocaron fueron diversas:

  1. Fallos en los sistemas de seguridad alimentaria.
  2. Fraudes con la intención de un beneficio económico.
  3. A parte de los daños personales, importantísimos, los consumidores pierden la confianza y la crisis perdura en el tiempo afectando económicamente durante años a las empresas del sector e incluso la imagen del país.

Crisis de seguridad alimentaria de la historia

A raíz de la actual alerta sanitaria queremos recordar otras crisis alimentarias que aún están presentes en la memoria de todos, por la gravedad que tuvieron al causar un gran número de afectados incluyendo pérdidas humanas.

Crisis de seguridad alimentaria españolas

La listeriosis 2019

Este verano estamos teniendo una de las crisis alimentarias más importantes de las últimas décadas en España: la listeriosis asociada a la carne mechada, que se está haciendo extensible a otros productos de origen cárnico, lo que está siendo preocupante tanto para las autoridades competentes como los consumidores.

Crisis del pepino 2011

Otra alerta sanitaria, que supuso una enorme crisis en el liderazgo español, con respecto a la exportación de verduras y hortalizas a gran número de países europeos, fue la llamada crisis del pepino español. Efectivamente los pepinos eran españoles, pero la contaminación con la cepa enterohemorrágica de Escherichia coli O104:H4. Esto provocó la muerte de medio centenar personas y más de 4000 personas afectadas no estaba en ellos sino en brotes germinados de un cultivo de la Baja Sajonia.

Salmonelosis en pollo 2005

En este caso la causante de la alerta sanitaria fue la Salmonella spp. presente en un alimento listo para el consumo (ALC) como es el pollo asado envasado. El alcance de la intoxicación fue muy grande. Aunque el origen del problema estaba localizado en una única fábrica, la implantación de dicha empresa en España era tal que se consideraba el mayor fabricante del sector, habiéndose distribuido dichos productos prácticamente en todas las Comunidades Autónomas. Tanto el pollo asado como la salsa esterilizada se sometían durante su elaboración a una temperatura suficiente para la destrucción de la bacteria. Pero la causa de dicho brote fue un fallo en el sistema de seguridad alimentaria ya que la bacteria se encontraba en un tubo que distribuía la salsa ya esterilizada al pollo asado.

Los afectados fueron unas 400 personas, presentando diarrea, fiebre, dolor abdominal y vómitos, recuperándose sin problemas. Como es habitual en este tipo de brotes, las personas más vulnerables como niños, ancianos e inmunodeprimidos fueron los más perjudicados.

Benzopireno en aceite de orujo de oliva 2001

Otra vez un aceite ve afectado por una crisis alimentaria, en este caso fue el aceite de orujo de oliva, aunque ésta tuvo su origen en el proceso tecnológico y las consecuencias fueron más bien comerciales no afectando a la salud.

La alerta surgió cuando la Republica Checa rechazó unas partidas de aceite de orujo de oliva español por su contenido en hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs): fluoreno, fenantreno, antraceno, pireno y benzo(a)pireno.

Ante ello, el Ministerio de Sanidad ordenó la inmovilización cautelar y transitoria de todo el aceite de orujo de oliva español. La orden de retirada se transmitió a todas las Comunidades Autónomas y a todos los países de la UE a través de la red de alerta sanitaria nacional e internacional.

La retirada del mercado de dichos productos se mantuvo hasta que se redujeron los niveles de los compuestos implicados en el producto final. En dicho momento no existía una regulación comunitaria que estableciera un contenido máximo para los HAPs. Además, el Ministerio de Agricultura realizaba análisis rutinarios detectando niveles bajos dentro de los habituales.

Cambios en el reglamento

En el año 2011, se procede a modificar el Reglamento 1881/2011 de la Comisión estableciendo el contenido máximo de hidrocarburos aromáticos policíclicos en los productos alimenticios. Con respecto a los aceites y grasas destinadas al consumo directo o a ser usados como ingrediente de productos alimenticios se establecieron los siguientes límites:

  1. Benzo(a)pireno máximo de 2,0 mg/kg.
  2. Para la suma de Benzo(a)pireno, Benzo(a)antraceno, Benzo(b)fluoranteno y Criseno de 10,0 mg/kg (Reglamento 835/2011).

Estos compuestos orgánicos tóxicos se encuentran presentes en el aceite de orujo de oliva al generarse en los procesos de su producción (extracción) por aplicación de un periodo prolongado de calor; es decir, no de una adición intencionada.

El Benzo(a)pireno está clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) como probable cancerígeno (grupo 2A).

Aceite de colza desnaturalizado o Síndrome del aceite tóxico 1981

Esta ha sido la crisis alimentaria más importante de España ya que las pérdidas humanas se elevaron a unos 584 con un total de más de 24.396 afectados, con secuelas que perduran hasta nuestros días, como lesiones neurológicas, afecciones cutáneas, pulmonares, pancreáticas, hepáticas y digestivas.

El origen de esta crisis alimentaria fue un fraude alimentario con repercusiones en la salud de los consumidores. Se introdujo en la cadena alimentaria, de forma consciente, un aceite de colza desnaturalizado con anilina, destinado a usos industriales.

El aceite se importaba, procedente de países de la Europa central, para ser usado en la industria metalúrgica; para evitar que se usara en la cadena alimentaria se añadía el colorante anilina. Con el tiempo la anilina se oxidaba con los diferentes ácidos grasos del aceite dando lugar a anilinas grasas y, además, otros productos más tóxicos derivados de la reacción del glicerol de los triacilglicéridos con la anilina.

La distribución de dicho producto se realizó mediante la venta ambulante en una gran cantidad de municipios a unos precios tan bajos que provoco una compra masiva, de ahí la repercusión de dicha crisis en términos humanos. Aunque frente a ello es de menor importancia, hay que indicar que en España está estigmatizado un aceite que presenta buenas propiedades nutricionales, siendo consumido en gran parte de la Unión Europea (UE).

Crisis de seguridad alimentaria en otros países comunitarios

Crisis de seguridad alimentaria de gran importancia también las ha habido en otros países de la UE que han traspasado sus fronteras debido al libre comercio. Importantes son los brotes de listeriosis que se dieron en Francia en los años 90 asociados al consumo de patés, otro alimento listo para el consumo, que provocó más de 60 muertos. Alertas por presencia de Listeria monocytogenes en patés elaborados en Francia se han dado posteriormente a dicha crisis.

La mala alimentación de los animales por contaminación 2002

En febrero de 2002, Bélgica, Holanda y Alemania impusieron en cuarentena a unas 700 granjas porcinas y avícolas al detectarse dioxinas en piensos destinados a la alimentación de estos animales. Dicha contaminación afectó a los piensos, los cuales presentaban estos contaminantes orgánicos, y aunque la carne de estos animales pudo llegar a la cadena alimentaria los niveles presentes no eran alarmantes. El origen de la contaminación de los piensos estaba en el uso de grasas contaminadas, empleadas como ingredientes, siendo un fallo en el sistema de seguridad alimentaria.

Dioxinas en pollos y huevos destinados al consumo humano en Bélgica 1999

Pero la crisis más importante provocada por estos compuestos en la UE fue la de 1999, cuando Bélgica retiró de todos sus comercios los pollos y huevos producidos en el país, da la alerta sanitaria europea por la que se inmovilizaron todos los alimentos procedentes de dichas granjas en el territorio comunitario. No sólo se afectaron las granjas belgas sino también francesas y alemanas. La presencia de estos compuestos tóxicos fue por la distribución de grasas y aceites reciclados contaminadas con dioxinas para la fabricación de los piensos. En este caso el origen de las crisis es el fraude alimentario al usar grasas industriales contaminadas para el uso en la cadena alimentaria.

Los piensos destinados al cebado de los pollos contenían residuos de PCB y PCDD/F que excedían en más de 250 veces los niveles de tolerancia. Las dioxinas y PCBs similares a dioxinas incluyen los bifenilos policlorados (PCB), así como las dibenzodioxinas (PCDD)y dibenzofuranos policlorados (PCDF).  Entre sus efectos tóxicos están la inmunotoxicidad, hepatotoxicidad, carcinogenicidad, efectos embriotóxicos y de la reproducción.

Cambio en el reglamento

El Reglamento 1881/2006 de la Comisión fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios, entre ellos las dioxinas y PCBs similares a las dioxinas. Se han producido modificaciones posteriores, así como varias recomendaciones de la Comisión con respecto a la reducción de los niveles de dioxinas, furanos y PCB en los piensos y los productos alimenticios.

Enfermedad de las Vacas locas 1996

La crisis de las “Vacas locas”, denominada así por el comportamiento que tenían las vacas enfermas con continuos temblores, se debe a la enfermedad “Encefalopatía Espongiforme Bovina” (EEB) producida por un prion. Los priones están constituidos por una proteína funcional que ha perdido su función normal adquiriendo la capacidad de cambiar la conformación de la forma normal en patológica y de autorreplicarse. En el caso de los causantes de la EEB, cuando llegan al sistema nervioso central son capaces de cambiar las proteínas generando la enfermedad.

El origen de esta crisis alimentaria está en el uso de carne de ovejas muertas por la variante de dicha enfermedad (“Scaprie”) para la fabricación de harinas y piensos para el ganado vacuno; a su vez, se utilizó ganado vacuno enfermo para producir de nuevo harinas para alimentación animal. La carne de dicho ganado vacuno se comercializó y llego a consumirse por personas que contrajeron la enfermedad en su variante humana denominada Creutzfeldt-Jakob con síntomas muy similares a los que presentaban los animales afectados.

Desde el Reino Unido se importaron a España y otros países europeos carne bovina afectada de dicha enfermedad. Aunque el origen tiene lugar en 1986, es en 1996 cuando se da a conocer una de las crisis alimentarias al diagnosticarse la enfermedad en el hombre causando la muerte de varias personas por degeneración cerebral.

Crisis de seguridad alimentaria extracomunitarias

Melamina en productos lácteos chinos: 2008

Más allá de la Unión Europea cabe destacar la crisis alimentaria cuyo origen tuvo lugar en China por la comercialización de leche y otros productos lácteos destinados a la alimentación especial de lactantes y niños pequeños, de forma fraudulenta, con melamina, para conseguir pasar dichos productos como de una calidad superior a la que les correspondía por su nivel de proteína. Este fraude lo realizaron una de cada cinco empresas productoras del país, por lo que se pone de manifiesto que dicho fraude estaba implantado en el país. Se vieron afectados recién nacidos y bebés de pocos meses con varios fallecimientos por fallos renales.

Cambio del reglamento

La UE estableció una medida de emergencia comunitaria prohibiendo la importación en todo su territorio de productos lácteos originarios de China. En el año 2012 se publica el Reglamento (UE) 594/2012 de la Comisión estableciendo un límite máximo para la melamina y sus análogos estructurales. 

La melamina es un compuesto químico utilizado en la fabricación de plástico y fertilizantes; su exposición puede provocar la formación de cristales en las vías urinarias, los cuales causan lesiones tubulares proximales llegando a provocar la muerte, como ocurrió.

Trazabilidad y Sistemas de Alerta Sanitaria

Como se ha puesto de manifiesto estos días con la listeriosis, existen una serie de herramientas como son la trazabilidad y las redes de alertas sanitarias para que la comunicación llegue de forma rápida a las partes interesadas. Siendo éstas las autoridades sanitarias, la industria y, ante todo los consumidores. La transparencia de la información en estas situaciones es primordial para que el consumidor no pierda la confianza en nuestra industria agroalimentaria y en el panel vigilante de las administraciones públicas.

 

Agustina Sánchez, docente del Master en Seguridad Alimentaria en IMF Business School.

 

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