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Así será la web del futuro: 6 características de la web 3.0

¿Cómo será la web 3.0? En este artículo voy a definir algunas posibles propiedades que tendrá la web 3.0 para intentar dar una visión global acerca del futuro cambio de Internet y cómo afectará tanto a las empresas como a los usuarios digitales.

¿Qué es la web 3.0?

El término web 3.0 es un concepto algo abstracto y difícil de definir, pero a grandes rasgos hace referencia al cambio del uso de Internet y la evolución de los canales emisores de información

Este cambio viene motivado por el desarrollo de la inteligencia artificial, la evolución del Big Data y la aparición de nuevos dispositivos electrónicos como el smartwatch o las neveras inteligentes, haciendo posible la conexión continua a la web.
La relación entre el usuario digital y la empresa ha pasado por una serie de etapas: en la web 1.0 solo existía un creador de contenido y la información era unidireccional mientras que en la web 2.0 el usuario digital cobró protagonismo siendo capaz de ofrecer feedback del producto. Bajo estas premisas es lógico preguntarse: ¿Qué nos deparará la web 3.0?

Características de la web 3.0

Aunque de momento solo nos movamos en un mar de dudas, es cierto que podemos hacer predicciones más o menos realistas en base a la evolución que están teniendo los motores de búsqueda en Internet o el software digital.

Lo que es incuestionable es que la web 3.0 está aquí para quedarse y que muy probablemente estemos ante las puertas de un nuevo cambio digital.

La web 3.0 será una gran web de datos

En la actualidad, la web 2.0 ofrece a las empresas una gran cantidad de datos de los usuarios digitales (desde datos personales hasta patrones de consumo). Sin embargo todo parece apuntar a que en la web 3.0 la cantidad de datos crecerá exponencialmente.

En evaluandocrm.com afirman que el desarrollo de la web 3.0 y el Big Data están íntimamente relacionados. Con Big Data entendemos todas aquellas acciones de recogida y análisis de datos que se realizan a gran escala. Los datos posteriormente son usados para llevar a cabo campañas de índole empresarial. 

Nova Spivack señala que con la web 3.0, Internet se volverá una gran base de datos. Prácticamente las webs dejarán de conectar documentos para conectar datos. Estos datos mostrarán contenido muy diverso sobre los hábitos tanto personales como de consumo de los usuarios digitales. Serán, por tanto, una fuente inagotable de información para las empresas.

El gran paso hacia la web semántica

John Markoll escribió un artículo en el New York Times titulado Entrepreneurs See a Web Guided by Common Sense (‘emprendedores descubren una web guiada por el sentido común’) donde expone la poca coherencia de los sitios web y la necesidad de evolucionar hacia unos buscadores digitales cuyo sistema organizativo y conceptual sea similar al del cerebro humano.

¿Cómo las personas organizamos y clasificamos la información en el cerebro? ¿cómo respondemos ante estímulos de pregunta-respuesta? La web semántica pretende imitar este comportamiento y lograr que los buscadores sean como asistentes personales, como grandes cerebros capaces de responder preguntas difíciles.

Imagina abrir Google y teclear ‘quiero irme de vacaciones a un lugar con playa, no quiero gastarme mas de 1000 euros y tengo un hijo de 11 años y un perro con diabetes’ y que el buscador sea capaz de ofrecerte una respuesta eficaz que incluya todas las variables que le has dicho.

Puede sonar a ciencia ficción pero lo cierto es que Google ya dispone de un conjunto de operadores de búsqueda avanzada como el uso del – que ayuda a delimitar la búsqueda (juguetes -eróticos). 

También Amazon ha desarrollado a Alexa, un asistente virtual con inteligencia artificial capaz de realizar tareas complejas con un sistema de reconocimiento de voz. Bien podría ser la antesala hacia una evolución más grande.

¿Inteligencia humana o inteligencia artificial?

Los pensadores tecnológicos también se preguntan cuál será el origen de toda la información que existirá en la web 3.0 ¿será orgánico o artificial?

En la web 2.0 o web social el usuario es activo y genera contenido dando su opinión sobre los productos en el mercado. Ayudando de manera indirecta a las marcas para saber qué producto es perfecto y cual es mejorable. 

La pregunta es ¿podría la inteligencia artificial hacer lo mismo y elegir los gustos del consumidor?

No se sabe con certeza. Sin embargo, Terri Wells afirma que empresas como Google utilizan programas de inteligencia artificial para predecir qué tipo de música es más famosa. Usando modelos algorítmicos capaces de extraer toda la información de distintos sitios web. Esta información es usada por las discográficas para saber el tipo de música que más les conviene producir.

La web 3.0 será en 3D

Terri Wells afirma también que es muy posible que la web 3.0 sea parecida a la realidad virtual de Second Life. Por lo tanto, los usuarios podríamos tener un yo virtual que camine por todo Internet.

La posible realidad 3D de la web 3.0 está también relacionada con la web semántica, en tanto que los buscadores serán asistentes virtuales. 

¿Te imaginas que tu yo virtual entre a una tienda digital de Amazon para comprarse un libro (digital, claro está) y hasta que hable con un dependiente virtual? Pues este sería el objetivo último de la realidad 3D.

En la web 3.0 los usuarios tendrán más control y poder

Aunque en el último punto se plantea la obtención masiva de datos de usuarios por parte de distintos canales, lo cierto es que muchos pensadores como Terri Wells afirman que en la web 3.0 el usuario digital será aún más activo y poderoso de lo que lo es en la web 2.0.

Si hacemos un balance hasta ahora, podemos llegar a la conclusión de que la web 1.0 es de solo lectura, la web 2.0 es de lectura y escritura ya que el usuario puede interactuar con la empresa y dar su opinión. Por lo tanto, la web 3.0 podría ser de lectura, escritura y ejecución.

Según Terri Wells en la web 3.0 el usuario podría ser capaz de crear su propio software de una manera fácil e inmediata. ¿Por qué crear contenido para una plataforma cuando puedes crear la tuya propia? ¿por qué subir videos a YouTube cuando puedes tener un MyTube?

Tenemos un ejemplo de ello con Google CSE donde cualquier desarrollador puede crear categorías y customizar los motores de búsqueda a su gusto. 
Como conclusión, aún está por ver qué es realidad y qué es ficción sobre  la web 3.0. Lo que es casi incuestionable es que estamos en los albores de un nuevo cambio digital donde la omnicanalidad, la inteligencia artificial y el Big Data serán los grandes protagonistas. Es lógico preguntarse también, cómo afectarán estos nuevos cambios al SEO y al marketing empresarial.

Soy Sara Montenegro, alumna del Máster en Marketing digital y Comunicación por IMF Business School.

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