Las cifras de siniestralidad laboral en el sector agropecuario recuerdan periódicamente que hay mucho trabajo que hacer en cuanto a la prevención de riesgos laborales.
La gran variedad y cantidad de trabajos que se realizan en este sector, las duras condiciones en que se realizan estos y la falta de conocimientos sobre los riesgos que implican determinadas máquinas, sustancias o modos de realizar ciertos trabajos unido a la falta de cultura preventiva en este sector, hacen de esta actividad una de las más arriesgadas.
Riesgos del sector
Los riesgos típicos de estas actividad vienen derivados de:
- La manipulación de sustancias químicas peligrosas, tales como plaguicidas o fertilizantes.
- El manejo de vehículos y maquinaria agraria sin las debidas precauciones.
- El contagio de enfermedades transmitidas por animales de granja, sus despojos y excrementos.
- La manipulación incorrecta de cargas pesadas, movimientos repetitivos o posturas forzadas de manera prolongada.
- La exposición a las inclemencias del clima y en especial a los efectos nocivos que la radiación solar puede provocar en la piel o en la vista.
- Los efectos tóxicos o alérgicos más o menos importantes que pueden provocar la picadura de ciertos insectos.
- Las enfermedades de tipo psicosocial, como el estrés o la depresión, pueden afectar también a los trabajadores de este sector.