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Big Data y Eficiencia Energética

¿Puede el Big Data esconder la clave de la Revolución Energética?

Hoy en día convivimos con un nuevo concepto que ha llegado a nuestras vidas, nuestras empresas, nuestros estudios y nuestro futuro: el Big Data. Lo cierto es que salvo por la propia traducción de la palabra “grandes datos” pocas personas dominan realmente el término y las implicaciones que dicha realidad tiene. Más allá del propio concepto, lo cierto es que el Big Data va unido a la posibilidad que da el tratamiento de gran cantidad de información que permita encontrar pauta, patrones o modos de actuar y que su análisis nos de elementos para tomar las decisiones más adecuadas en un determinado momento. La evolución de la tecnología ha permitido que por un lado puedan almacenarse grandes volúmenes de información y, por otro, se pueda contar con equipos capaces de analizar dicha cantidad ingente de datos en un breve espacio de tiempo. Y no hablamos varios Gigabytes, sino de Petabytes.

La necesidad de analizar toda la información de la que disponemos

Además, las fuentes de datos desde las que se puede alimentar al sistema de análisis de datos son muy variadas. Sin duda las redes sociales se han convertido en una fuente de datos enorme. Analizándolas se puede saber qué gusta a la gente, qué música se escucha, qué coches gustan más sin siquiera haber tenido que preguntar. Podemos saber qué destino turístico se va a poner de moda el próximo verano o qué película va a tener más éxito.

Lo que interesa no es el dato en concreto de una persona determinada, si no los de varios miles o incluso millones y además saberlo en tiempo real. La idea no es encuestar a mil personas para tener una idea de lo que dicen preferir, se trata de ver lo que realmente hace un millón de personas para saber qué es lo que realmente hacen y prefieren. Los ejemplos son múltiples, desde el fichaje de jugadores (es recomendable ver la película MoneyBall que con Bratt Pitt como protagonista muestra como utilizar Big Data en el deporte) a las campañas políticas. En 2012 Obama puso en marcha toda una maquinaria de análisis de Big Data para diferenciar la comunicación que enviaba a los votantes convencidos, a los indecisos o a los que no le iban a votar. El Big Data se ha utilizado para conocer las pautas de consumo de los asistentes al Gay Parade o al Mobile World Congress las semanas anteriores a dichos eventos comparándolos con la propia semana del mismo. Esto permite conocer de cara a futuros eventos qué se puede vender mejor y dónde y adaptar así lo que está ofreciendo.

Big Data y Eficiencia Energética

Pero hay campos en los que el uso del Big Data pasa más desapercibido y es verdaderamente esencial. Así, los conceptos de Big Data y Eficiencia Energética o gestión de la energía son esenciales. Para que el sistema energético pueda funcionar es fundamental cruzar los datos de producción con los de consumo. Red Eléctrica de España necesita coordinar qué energía entra en la red en cada momento para casarla con la energía que cada uno de los 46 millones de españoles. La energía que se lanza a la red y no se consume se pierde. Por eso resulta clave conocer los patrones de consumo energético de tal forma que a una demanda energética se le anticipe una producción de energía. Así, cuando por ejemplo hay un partido de la selección, Red Eléctrica sabe que al llegar el descanso habrá un pico de energía pues millones de personas utilizan esos 15 minutos para calentar comida, encender luces o encender la caldera.

Instalación de los contadores inteligentes

En los últimos años con la instalación de los contadores inteligentes la cantidad de datos con los que cuentas las compañías proveedoras de electricidad y red eléctrica ha aumentado considerablemente. De esta forma pueden conocer qué tipo de ofertas poder hacer a los clientes en función de sus pautas de consumo histórico. También es posible, mediante un análisis predictivo, anticipar anomalías o incluso detectar fraudes como enganches directos e irregulares a la red como contadores trampeados.

Establecimiento de marcos reguladores

Pero en el campo de la energía, el big data puede abrir también la puerta, una vez que se establezcan los marcos legislativos adecuados que lo permitan, a la implementación generalizada de la generación distribuida. De tal forma que los consumidores tanto particulares como pequeñas empresas puedan constituirse, con la instalación de energías renovables, en elementos esenciales en la red de producción y consumo de energía eléctrica. Si se puede anticipar las pautas de consumo y de producción de un determinado colectivo se podría contar con la electricidad que esos pequeños productores van a verter a la red.

La complicada gestión que puede suponer el que miles de puntos sean, según el momento, productores o consumidores netos mediante el llamado balance neto, es uno de los argumentos que se han esgrimido en contra de la liberalización de la producción y comercialización de energía de origen renovable en España. Es cierto que puede ser complejo gestionar el hecho de que pudiera haber varios millones de hogares que contasen con su propia capacidad de generación de energía con fuentes renovables. Dependiendo del tipo de energía y de las condiciones climatológicas (temperatura, viento, nubes, etc) su perfil de consumo o producción cambiaría completamente y por lo tanto la red debería anticiparse a esas pautas y absorber o proporcionar la energía necesaria.

Pero el big data es probablemente la clave que va a permitir este cambio. Introduciendo todos los datos con los que hoy se cuenta se podrá saber quién va a necesitar energía y cuándo. Se puede saber, de manera agregada, y teniendo en cuenta los patrones de cada momento, si va a haber energía llegando a la red por parte de los pequeños productores en un momento o si, por el contrario, estos van a consumir toda la que produzcan sin verter nada. El que esto sea difícil no es un argumento válido para no enfrentarse el reto.

Big data como llave

Ante nosotros, la gestión del big data unida a la ingente cantidad de información de la que actualmente dispone el sistema eléctrico abre un horizonte nunca antes posible en el que realmente podamos tener ciudades inteligentes en los que cada persona produzca la energía que esté en disposición de proveer y, por otro lado, pueda disponer de la que necesite… y el Big Data es la llave.

 

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Álvaro Rodríguez
Director del Área de Energías Renovables de IMF Business School
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Hoy en día convivimos con un nuevo concepto que ha llegado a nuestras vidas, nuestras empresas, nuestros estudios y nuestro futuro: el Big Data.