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La era de los hidrocarburos

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La transformación de las sociedades recolectoras y cazadoras en sociedades agrícolas propició importantes modificaciones en su estructura social. El surgimiento de nuevos oficios y los beneficios económicos del comercio de los excedentes agrícolas sentaron las bases de la formación de sociedades más complejas y de la estratificación jerárquica en la gestión de las urbes. 

El principal sustento energético de las sociedades agrícolas durante miles de años fue la biomasa. La energía eólica empujaba los navíos a vela y la energía hidráulica movía molinos y sistemas de riego. La madera era el petróleo de las antiguas civilizaciones agrícolas. Se empleaba en la edificación de casas y palacios, en la cocción de alimentos, en la calefacción de los hogares, en la fabricación de herramientas agrícolas y militares y en la construcción de galeones y molinos de viento.

La era de los hidrocarburos comenzó con la primera revolución industrial, a mediados del siglo XVIII. La invención de las máquinas de vapor y posterior optimización por James Watt en 1784, así como su empleo en la industria textil incentivaron el uso del carbón. La construcción de miles de kilómetros de sistemas ferroviarios en Europa y América, el empleo del gas de síntesis en los sistemas de iluminación urbanos y la masificación de las construcciones de acero transformaron al carbón en el hidrocarburo más empleado a inicios del siglo XX (ver imagen).

En 1859, Edwin Drake inició la producción industrial de petróleo. Al principio, el empleo del segundo hidrocarburo en importancia en esa época fue la iluminación doméstica con lámparas de aceite de petróleo y como lubricante de los ferrocarriles e ingenios mecánicos. El desarrollo de la petroquímica, la invención del motor de explosión y su empleo masivo en el transporte urbano y en la agricultura, así como en la aviación y navegación -comercial y militar-, convirtieron a los derivados del petróleo en el hidrocarburo más empleado en los años setenta del siglo XX.

El tercer hidrocarburo en incorporarse al mercado mundial energético fue el gas natural, empleado en las centrales de ciclo combinado y en sistemas de cogeneración. Uno de los principales aportes del gas natural es el aumento de la eficiencia de los sistemas energéticos en países industrializados, puesto que las conducciones de gas natural se acercan hasta el punto de consumo de los usuarios.

El final de la era de los hidrocarburos es el desafío más importante de la civilización agro-urbana-industrial en los próximos años.

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Alberto Ríos
Alberto Ríos es Ingeniero Eléctrico especializado en Sistemas y Redes Eléctricas por el Instituto Politécnico de Bielorrusia, Máster en Energías Renovables por la Universidad Europea de Madrid, Doctor Ingeniero Industrial por la Universidad Carlos III, actualmente trabaja como Profesor Adjunto en la Universidad Europea de Madrid. Alberto Ríos colabora habitualmente con IMF Business School como autor de material didáctico y revisor técnico en las áreas de Energías Renovables y Eficiencia Energética.

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La era de los hidrocarburos comenzó con la 1ª revolución industrial. El fin de la era de los hidrocarburos es el desafío más importante en los próximos años