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10 principios sobre Prevención para el Año Nuevo

4-CLAVES-PRL-795x1024 10 principios sobre Prevención para el Año Nuevo  En esta última entrada del 2014 quiero recordaros los principios básicos de la Gestión de la Prevención, pues entre los deseos que debemos pedirle al Año Nuevo no debe faltar el de llegar a nivel de accidente cero en las empresas. Sería el sueño de cualquier empresario y de cualquier legislador.

 

 Principios Básicos de la Gestión de la Prevención

  •        PRIMER PRINCIPIO: todos los accidentes pueden y deben evitarse

La meta que debe plantearse toda empresa en la Prevención de Riesgos Laborales es la aproximación a la consecución de CERO accidentes con baja. Ello exige la planificación de actividades, la realización y la valoración de sus resultados para, inmediatamente después, efectuar nuevas planificaciones. Es decir, hay que estar siempre vigilantes, siempre insatisfechos y en tensión constante respecto de los logros propuestos. La dirección por objetivos dará cumplida respuesta a estos planteamientos.

  •  SEGUNDO PRINCIPIO: liderazgo de la Dirección

En la Prevención de Riesgos Laborales, el liderazgo corresponde a la Dirección por la sencilla razón de que ella tiene el poder responsable y es la que puede integrar la Gestión de la Seguridad y la Salud laboral en la estrategia general y en las restantes políticas empresariales.

Luego, el compromiso de la Dirección es la premisa para poder implantar cualquier Sistema de Prevención de Riesgos; compromiso que no reside en una persona sino que desciende en cascada sobre toda la estructura vertical del mando, desde la gerencia hasta el último jefe de línea.

  • TERCER PRINCIPIO: los trabajadores son los verdaderos actores de la prevención

Si la gerencia y los jefes de línea son los responsables de la ejecución de la prevención, los trabajadores son los verdaderos actores de la misma.

El trabajador es quien trabaja con seguridad o con inseguridades; el trabajador es quien tiene la obligación de llevar a la práctica las instrucciones del empresario y cumplir las normas de seguridad; el trabajador es el receptor de los riesgos y quien sufre los daños. La prevención es, por ello, condición de empleo.

Todos los accidentes e incidentes son causados; si ascendemos en la determinación de las causas y nos preguntamos el “por qué del porqué” siempre llegaremos a la misma conclusión: fueron las personas, los operarios, los técnicos, los jefes los que no hicieron correctamente el trabajo o simplemente se les olvidó.

  • CUARTO PRINCIPIO: formación, información, participación y consulta

El conocimiento de los riesgos es condición sine qua non para evitarlos; en todo programa de prevención no pueden faltar las instrucciones, los adiestramientos, los cursos de formación general, campañas preventivas, campañas de divulgación y cursos de socorrismo que versarán, preferentemente, sobre las características del Sistema de Prevención y sobre los riesgos concretos que concurren en los puestos de trabajo.

Resultado de ello es la mentalización y concienciación en Seguridad y Salud laboral con que los mandos y todos los trabajadores sin excepción se enfrentarán a los riesgos, que son consecuencia de condiciones peligrosas, actos inseguros, así como del propio Sistema socio-técnico inherente a los procesos productivos.

La formación e información podría considerarse suficiente para abordar riesgos particulares; sin embargo, la prevención para ser eficaz necesita un enfoque integral y global en el que se sumen las acciones de muchos para obtener un resultado superior al equivalente a su simple suma matemática; esto sólo se consigue a través de la participación y consulta de los trabajadores y sus representantes en el Sistema diseñado y asumido por la Dirección.

  • QUINTO PRINCIPIO: la prevención y la calidad de vida laboral

El campo de la prevención no puede reducirse a la simple evitación de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, es necesaria su ampliación a las condiciones de trabajo. Por ello, junto a los factores puramente técnicos hay que tener en cuenta otros factores psicosociales y organizativos, como:

– Diseño ergonómico de tareas, equipos y entorno laboral.

– Regulación de horarios de trabajo.

– Reducción del estrés, tanto físico como psicosocial.

– Todo un conjunto de mejoras organizativas proyectadas desde una perspectiva integral.

  • SEXTO PRINCIPIO: el control de los riesgos es un buen negocio

Muchas razones justifican la necesidad de controlar los riesgos para evitar los accidentes y enfermedades profesionales, al mismo tiempo que se consigue la mejora de las condiciones de trabajo. Razones legales, en tanto que la empresa debe cumplir cuanto se dispone en la normativa vigente sobre la Prevención de Riesgos Laborales; razones de índole humana, por cuanto el empresario ha de procurar evitar sufrimiento alguno a las personas que trabajan para él y en su recinto laboral; razones sociales, en tanto que el empresario debe devolver a la sociedad al trabajador en las condiciones que lo contrató; razones económicas tendentes a reducir las pérdidas originadas por los accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y desperfectos materiales.

Aquí nos interesa este último aspecto, el puramente economicista. El control de los riesgos es “un buen negocio”, porque las pérdidas económicas en lesiones y deterioros materiales es muy superior al coste de las medidas de seguridad y de salud, cuya aplicación las hubieran evitado.

No es de extrañar, por lo tanto, que la técnica del control Total de Pérdidas haya sido aplicada a la prevención con éxito y resultados extraordinarios a pesar de que su línea argumental sea parcial, puesto que las agresiones contra los trabajadores por falta de seguridad, además de ser un problema económico, es más un problema humano.

  • SÉPTIMO PRINCIPIO: integración de la seguridad en las fases de la concepción, producción y explotación

Éste es un principio ampliamente asumido y rector de la política de prevención. Las cuestiones de seguridad han de ser integradas en las actividades productivas. De esta forma, la prevención trasciende las imperfecciones propias de una seguridad aditiva, complementaria y suplementaria que hasta hace no mucho tiempo imperaba en las empresas. Por consiguiente, la integración de la seguridad en los procesos productivos se inicia en el diseño o proyecto y se consuma en las fases de construcción, instalación y explotación.

He ahí, el carácter pluridisciplinar de la prevención, para cuya realización y mejora han de concurrir técnicos del diseño, técnicos de la instalación-construcción y técnicos de la explotación asesorados por los Departamentos staff o Servicios de Prevención y de Medicina del Trabajo.

Esta visión global y pluridisciplinar exige el establecimiento de un Sistema de Gestión de riesgos cuyas variables más importantes son: coexistencia de los órganos de ejecución y de asesoramiento, operatividad de las técnicas de análisis de riesgos y operatividad de las medidas correctoras.

  • OCTAVO PRINCIPIO: todo accidente e incidente ha de ser investigado. Toda acción peligrosa y práctica insegura ha de ser inspeccionada y corregida

El accidente es un trauma para la empresa pero más para el trabajador. Sus consecuencias o resultados suponen graves pérdidas económicas, amén de otras incidencias desfavorables: sociales, familiares, de imagen, etc.

De ahí que todo accidente debe ser investigado para averiguar las causas desencadenantes del mismo con el fin de tomar las medidas pertinentes para que no se repita y, a su vez, controlar las restantes situaciones de riesgo que podrían originar accidentes o incidentes de similares características.

Esta investigación se efectuará a través de técnicas sencillas y comprensibles que sean capaces de representar el accidente a posteriori y cuyo fin último ha de ser, en todo caso, el de detectar las causas inmediatas y básicas o los antecedentes que lo han provocado.

No menos importante es el control y evaluación de los riesgos, en tanto que éstos, aun cuando no supongan pérdidas reales, encierran una pérdida potencial que sabemos que se concretará o se hará realidad en ciertas proporciones ya estandarizadas cuando aquel control no exista.

Las técnicas de control de riesgos también han de ser sencillas, eficaces y fiables. La Auditoría de Gestión ofrece el estado de situación de la empresa en relación al Sistema de Prevención de Riesgos, la auditoría técnica, las inspecciones de seguridad y las listas de chequeo ofrecen el estado de situación de la empresa respecto a la seguridad y salud laboral de un centro de trabajo, de una línea de producción, de una máquina o de un riesgo concreto.

Resultado de estas técnicas de control de riesgos es la comprobación de deficiencias que han de ser subsanadas a través de medidas correctoras.

  • NOVENO PRINCIPIO: normas de prevención y prácticas operativas

CLAVES_PRL-1024x631 10 principios sobre Prevención para el Año Nuevo  La gerencia debe plantearse la dirección por objetivos, es decir, es necesaria la asunción y diseño de un programa de prevención. Este programa constará de normas de seguridad y de prácticas operativas o procedimientos de actuación.

Respecto a las normas técnicas de prevención es de señalar que es necesario conocer, cumplir y hacer cumplir cuantas disposiciones jurídicas existen en materia de Seguridad, Higiene y Salud laboral. Pero aquí, más que a las normas jurídicas, hay que referirse a las normas internas dictadas por las empresas que se sitúan dentro de las coordenadas que van más allá de la prevención prevista en la normativa vigente. Estas normas deben ser claras, transparentes y de obligado cumplimiento.

En lo referente a las prácticas operativas o procedimientos de actuación, se requiere el análisis de cada uno de los puestos de trabajo y de los procesos productivos, estableciendo para cada uno de ellos la mejor operatividad, teniendo en cuenta la Seguridad, la Higiene Industrial, los aspectos ergonómicos, formación e información, autoprotección, emergencia y evacuación.

  • DÉCIMO PRINCIPIO: prevención y evolución de la técnica

La prevención no es estática, es dinámica, en cuanto que debe adaptarse a las características de los procesos productivos; la sustitución de máquinas, equipos y componentes, ya obsoletos, por otros de tecnología avanzada, encierra la aparición de nuevos riesgos que en principio son desconocidos, pero que a través de los correspondientes análisis hay que proceder a su identificación.

Detectados e identificados los riesgos, la Dirección de la empresa tiene la obligación de informar sobre ellos a los trabajadores, que deben aceptar el adiestramiento necesario en el desarrollo seguro de sus actividades.

Una vez recordados los 10 principios básicos de la gestión de la prevención, no me queda nada más que desearos un FELIZ AÑO NUEVO.

Las dos pestañas siguientes cambian el contenido a continuación.
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Licenciada en farmacia, Técnico superior en prevención de riesgos laborales (3 especialidades), Tutora de cursos ohsas y auditoria de sistema de gestión de la prevención, Experta en obras y Tutora curso de coordinador de seguridad y salud Formadora en PRL en IMF Business School.

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10 principios sobre Prevención para el Año Nuevo

En esta última entrada del 2014 quiero recordaros los principios básicos de la Gestión de la Prevención, pues entre los deseos que debemos pedirle al Año Nuevo no debe faltar el de llegar a nivel de accidente cero en las empresas. Sería el sueño de cualquier empresario y de cualquier legislador