Amazon

Llámanos
+34 913 645 157

Widget Image
InicioEnologíaEntrevistamos a un experto del vino: Marcelino Calvo
estrevista-marcelino-calvo-vino Entrevistamos a un experto del vino: Marcelino Calvo

Entrevistamos a un experto del vino: Marcelino Calvo

Marcelino Calvo, experto en vino, es el Sumiller del Restaurante El Ermitaño, una estrella Michelín, ubicado en Benavente, dentro de la provincia de Zamora. Marce, como todos le conocen, es uno de esos grandes Sumilleres nacionales que pone pasión en su profesión. Muy querido y respetado entre sus compañeros, por su carácter jovial y alegre, siempre  con esa sonrisa que delata su tremenda socarronería, con una  rapidez inusual para colocar esa puntilla que se queda colgada en una frase. No solamente sus compañeros admiran a este Sumiller Benaventano, en la 34 Edición del Salón de Gourmets, que tendrá lugar del 30 de marzo al 2 de abril de 2020 en Madrid, Marce recogerá el premio “Mejor Sumiller” que la prestigiosa revista Club de Gourmets a través de la votación de sus lectores, le otorga por su trayectoria y oficio en la sumillería. Un reconocimiento merecido, para una de las personas del mundo del vino que habría que crear si no existiera.

¿Cómo has llegado al mundo del vino, cual ha sido ese “clic” que te motivo?

Amigo mío, cuando a uno le ponen de nombre Marcelino, eso lleva implícito amor incondicional por el pan y por el vino. Si me llamase Ramón a lo mejor tenía un camión, o una espectacular distribuidora de vinos en Asturias (risas).

Bromas aparte, no miento si te digo que nací en una fonda, fundada en 1900 y que mis padres se hacen cargo de ella a finales de 1970.  Tenía una maravillosa bodega o cueva, bueno dos aunque una nunca la conocí, ya que según contaba padre se “cegó” por desuso. Aún me pregunto si habrá alguna botella en ella. Las cuevas fueron utilizadas, tiempo ha, como refrigeradores naturales. Una de ellas, la más grande y en cruz, estaba cerca de la cocina y el comedor, y la otra en la misma barra (la cegada), situación de ambas más razonable que estratégica. El caso es que mi padre siempre utilizó la cueva para guardar el vino del restaurante, fundamentalmente riojas, sin duda los vinos más significativos de aquellos años, en los que la oferta en las aldeas era más tímida que en la actualidad. ¿Y por qué te cuento esto? Pues porque fue ahí, en ese misterioso espacio de dos zarceros donde surgió el “clic”, observando desde muy pequeño como mi padre se manejaba en las lides de la cata, como revisaba las innumerables añadas de su zona preferida, Rioja, o cómo sufría cuando se filtraba agua por uno de los costados de la cueva y gritaba “perdemos el vino, perdemos el vino, hay que subirlo”.

¿Qué importancia tiene la formación para trabajar en el mercado del vino?

¡¡Toda!! Pero es importantísimo que el docente cuente la verdad del oficio (sumillería y demás) poniendo en conocimiento que aún imaginado el mejor de los escenarios (convenio+€), los horarios no dejan de estar desajustados con respecto al de tus familiares y amigos. También es fundamental que la formación esté reglada, de esta forma la profesión se valora y deja de ser refugio de “paracaidistas” que encuentran en el sector, tanto de la distribución como del servicio, un puesto temporal que ni aman ni amarán.

No menos importante es el profesorado de hostelería y/o sumillería, que desgraciadamente en un porcentaje demasiado alto jamás han pisado una sala o han hecho un solo servicio. En este caso se debería generar y/o permitir una figura adjunta, compuesta por un profesional directo y activo. Esto le vendrá bien al alumnado y por ende al profesorado.

¿Qué es lo que más te gusta de este sector?

La gente que me voy encontrando, que en la mayoría de los casos se convierten en amistades eternas. Cuando alguien tiene sensibilidad con el Vino, por regla general es una gran persona.

¿Qué te gustaría mejorar dentro de la situación actual del sector vinícolade nuestro país?

Quien soy yo para mejorar nada, pero como la opinión es barata allá va: La comunicación, para que sea capaz de acercar el vino a la sociedad en general. Y por otra parte, haciendo mucha autocritica, te diré que el hostelero (sobre todo de barra) ha de comprometerse en mantener la calidad en cada descorche, cuidando sobre todo la copa, la temperatura y la conservación. Tres deberes muy facilones y asumibles, que ayudarán a la causa. Porque si a la gente le cuesta pedirse un vino y cuando lo hace se topa con vinos oxidados abiertos desde jueves santo, pues raramente lo volverá a intentar.

¿Cómo valoras las campañas de comunicación y Marketing de las bodegas o los Consejos Reguladores?

Bueno, hay de todo. A veces tengo la sensación, como profesional y consumidor, de que se tira el dinero. Me gustaría que el vino estuviese más presente en series y películas. En ambos casos se generan ganas de todo. ¿O no te ha pasado?: de viajar, de triunfar, de comer, de amar….. y si ves la imagen de  vino en una reunión de amigos, fiesta, etc, sujetando la copa por donde les plazca, ¡pues te apetece!. Creo que ahí está el verdadero gancho y sobre todo un caladero importante de consumidores. Además creo que los directores y productores de filmes y series están a la espera de que llamen a su puerta.

Como es posible que en un país con tanto vino, haya tan mala comunicación y tan poco consumo per cápita. No es que esté fallando algo, es que está fallando todo.

¿Cómo crees que sería una buena comunicación en el mundo del vino? Atendiendo a su origen  o como producto final

Como vamos con muchos años de retraso en estas lides, mejor como producto final. Está demostrado que los tecnicismos y exceso de datos, en el vino, alejan demasiado al consumidor medio. Nadie se preocupa como se hace la cerveza, el ron o que es el Jagermeister, ese brebaje que te manda para casa herido de gravedad. Y sin embargo estos ejemplos son tremendamente populares y consumidos.

¿Qué le pides a un vino cuando catas?

Que me haga sentir cosas. Me pasa igual con las personas.

¿Cuál ha sido tu mayor metedura de pata o tu situación más ridícula de tu trabajo relacionado con el vino?

Sin duda en mi top 10 están estas dos:

  1. Un cliente, después de probar el vino, me dijo que estaba bien pero que necesitaba respirar. Yo ni corto ni perezoso le dije que si quería que le abriese la ventana para que respirase mejor el vino. Aún recuerdo la cara de mi jefe desde la otra punta de la sala……. me dio el día de descanso, aunque yo creí que me había despedido.
  2. En otra ocasión descorche un “criancita” a una señora (muy señora) y me dijo que estaba mal (cosa que no era cierta, lo que pasa que yo no debía tener pinta de sumiller por entonces). La retiré y volví con otra botella y me dijo la señora “esta sí”, a lo que le contesté: “señora, esta está igual que la otra, cambio y corto”. Sabes aquello de “en ocasiones oigo voces” pues son las de la señora poniéndome a caldo.

¿Qué botella tienes guardada para esa ocasión o cual has bebido para no olvidar?

Pues te puedo hablar de ambos casos y con una sola bodega: Guardado para una ocasión, que nunca llega, un 4 palmas de Gonzalez Byass, que tiene más kilómetros que la maleta del fugitivo. La llevo a eventos y reuniones de profesionales, la enseño, les digo que mejor dejarla para el final y cuando se despistan (y están mamaos)  la guardo en el coche y vuelta a casa. Alguno al día siguiente me ha llegado a dice “joer como estaba el cuatro palmas que trajiste” ¡¡si si, espectacular, le digo yo!! Quedan con la sensación similar a cuando te despiertas en cama ajena y al lado hay un bellezón, y no sabes ni recuerdas haber tenido sexo. Pues igual jajajaja.

Y jamás olvidaré, una tarde en González Byass, donde Antonio Flores y Pitu Roca nos regalaron un momento mágico e inolvidable catando Trafalgar, un jerez prefundacional de la propia casa, coetáneo a la batalla del mismo nombre (1805), que en boca era como un “disparo”, aunque la mejor definición la dejó el propio Pitu: “dolor consentido”.

Recomiéndanos un vino para regalar a alguien que no es consumidor habitual de vino

¡¡Pues no!! Es una responsabilidad muy grande, para una persona tan pequeña como yo…..Bueno venga, ya que insistes: Fuentes del Silencio Las Jaras, os aseguro que sentiréis cosas.

Marcelino Calvo es un experto sumiller con una larga trayectoria en el mundo del vino a sus espaldas. Tú también puedes ser un experto cursarndo el Máster en Dirección y Administración de Empresas (MBA) con Especialidad en Enología de IMF Business School.

The following two tabs change content below.
david-barro-garcia-80x80 Entrevistamos a un experto del vino: Marcelino Calvo

David Barro

Responsable de ventas nacional de Coalla Logística y tutor del MBA Enología de IMF Business School. Miembro de la Asociación Asturiana de Sumilleres desde el año 1996 Dilatada experiencia en establecimientos hosteleros, de los que cabe destacar: Restaurante Can Bosch, Hotel Miramar, Restaurante El Paxaru Pintu, Parador Nacional El Molino Viejo Y Restaurante Casa Gerardo.
Sin comentarios

Deja un comentario

diecinueve − nueve =

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Noticias, eventos y formación

Suscríbete ahora y recibe los mejores contenidos sobre Negocios, Prevención, Marketing, Energías Renovables, Tecnología, Logística y Recursos Humanos.

Suscribirme

Acepto recibir comunicaciones comerciales por parte del grupo IMF
He leído y acepto las condiciones

Entrevistamos a un experto del vino: Marcelino Calvo

Marcelino Calvo, experto en vino, es el Sumiller del Restaurante El Ermitaño, una estrella Michelín, ubicado en Benavente, dentro de la provincia de Zamora. Marce, como todos le conocen, es uno de esos grandes Sumilleres nacionales que pone pasión en su profesión. Muy querido y