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Cómo dejar de ser invisible en tu organización

Hay quien puede sentirse invisible en la organización, personas que sienten que no avanzan, que no se las valora, que no se las tiene en cuenta. No siempre hay equilibrio entre lo que hacemos y lo que recibimos y en eso Recursos Humanos debe poner luz para dejar que las personas sí sean visibles.

Poner luz para dejar de ser invisible

¿Por qué no nos ven? ¿Por qué parece que no nos ven? Puede que lleves mucho tiempo en la empresa, que conozcas bien cómo funciona todo y a la gente que allí hay. Tu trabajo sale, parece que eres buen empleado, pero por algún motivo sientes que no hay feedback de ningún tipo. Quizás sientes que tus ideas no son escuchadas, que tu esfuerzo no se ve. Puede incluso que hayas visto crecer a compañeros que llegaron después o que parecen ir siempre con un foco encima suyo. Tienes el síndrome del empleado invisible.

Se llama falta de reconocimiento y aunque no sabemos los motivos, podemos tratar de que tú le pongas luz a lo que parece que otros no ven.

¿Por qué no nos ven?

Lo primero es entender que, si algo no va bien, algo debemos cambiar. Y lo primero es mirar hacia dentro, hacia nosotros mismos, aprender de nuestros errores para crecer y avanzar.

No se trata de cuánto talento tienes, ni de lo bien que puedes llegar a hacer tu trabajo. Hay una frase que dice “además de ser bueno, debes parecerlo” y aquí viene al pelo, porque se trata no solo de hacer algo bien, sino de hacer que otros lo vean, de ponerle luz. Se trata de relacionarte, de cuidar las personas con las que trabajas, de hacer un networking sano, de esos que no buscan nada para uno mismo, sino hacer que todos estemos bien.

Ponerse luz no es chulería

Que tú hagas que se vea lo bueno que eres, no es darle de comer a tu ego. Llámalo justicia. Muchas personas tienden a pensar que identificar aquello que estamos aportando para que no sea invisible, es dárselas de prepotente, y nada tiene que ver. Cuando estamos seguros de nosotros mismos, tenemos confianza, dejamos de escondernos y el resultado es que todos compartimos lo mejor de todos.

Querer ser aceptado, querido y valorado es algo que todos buscamos, cierto, pero más allá de querer que los otros nos quieran, debemos saber quiénes somos nosotros primero y aceptarnos. Piensa en las personas que normalmente están rodeadas de gente, sonrientes, admiradas y valoradas. Si quieres ser así, busca dentro y exporta. Los que sintonicen, se acercarán. Tu marca personal, saber venderte no es algo exclusivo de Marketing, conócete, muéstrate y brillarás.

Desmotivación

Es posible que tu trabajo haya llegado hasta límites rutinarios donde ya no te motiva, donde no haces algo que te inspire para salirte de lo de cada día. Es muy difícil de esa manera que desde la organización te vean, ya que al final tú mismo te has apagado. La rutina, la inercia son las que te arrastran.

La empresa debería tener identificados el talento potencial en los empleados, podría poner esfuerzos en desarrollarlo y fomentar que esa motivación no decaiga. Seguramente así te ayudarían a aportar constantemente para que dejaras de ser invisible.

Interacciona y cuida las relaciones

Posiblemente esa invisibilidad se da por que por ambas partes hay una cierta tendencia a ello. Es decir, quizás la empresa no está reconociendo lo que haces y quizás tú no estás haciendo mucho ruido.

No trabajas solo, así que tu entorno te ayudará en esto, pero tienes que salir. Comparte con los compañeros, charla con ellos, interacciona, interésate por lo que hacen, por sus vidas, pide ayuda y opinión, es la manera de integrar a las personas también en lo que tú haces. Les incluyes y les valoras, con lo que ellos te van a tener más en su mente si llega el momento de pensar en alguien.

¿Por qué tengo que verte?

Al final se trata de saber por qué quieres dejar de ser invisible. Estamos en un mundo lleno de luces, de comunicaciones, de distracciones, de tecnología que nos lleva de aquí para allá. Así es complejo que puedan verte, pero si sabes por qué deben verte, tienes mucho. Y ahí debes entender que cuando hay muchos pececillos en el mar, o te distingues o pasas desapercibido, siendo invisible.

Márcate un océano azul de oportunidades, crea un mar nuevo donde tú brilles por lo que eres, por lo que te diferencias, y no por ser uno más. Busca aquello que tú eres, que puedes compartir, que puedes aportar. Seguro que hay muchas cosas que puedes hacer por otros, ayudar, crear valor. Cuando le das a alguien algo que le hace mejor su vida, impactas en él y eso hará que te recuerde, dejarás de ser invisible.

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Especialista en Employer Branding y asesora de Gestión del Talento en las empresas. Apasionada de la comunicación, las personas y cómo potenciar sus habilidades. Su objetivo es conectar a las personas en su entorno de trabajo.

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